Capítulo #3 Interiores

En el artículo de hoy hablaré del inicio de la película Interiores (1978) de Woody Allen. Confieso mi admiración total por este cineasta, de hecho, si me preguntaran por mi director favorito diría, sin lugar a dudas, Woody Allen.

Un año antes de dirigir esta película, Woody Allen sorprendió a todo el mundo con Annie Hall, por la que ganó 4 Oscars, entre otros, película, director y guión original. Annie Hall supuso una ruptura en su carrera, hasta ese momento se había especializado en hacer comedias en las que los gags eran constantes.

Con Annie Hall se puede decir, y no sólo por no ser una comedia, que empezó su etapa de madurez como cineasta y autor cinematográfico. Vinculado siempre a la comedia y a sabiendas de que la gente siempre espera verlo a él en su faceta más cómica, Woody Allen ha confesado más de una vez que a él realmente lo que le gusta es poder hacer dramas sin la necesidad de tener que aparecer él en ellas.

Sus películas, tanto si se trata de una comedia o de un drama, siempre tienen algo en común, hablan de los seres humanos.

Cabe destacar que Interiores supuso la segunda participación consecutiva de Gordon Willis cómo director de fotografía en una película de Allen. Ésta dupla magistral se repitió consecutivamente en las siguientes seis películas del genio neoyorkino.

La película arranca con una serie de planos dónde vemos los interiores vacíos de una casa. El orden y estatismo de las imágenes está acompañado por un silencio únicamente roto por el oleaje del mar. Las imágenes nos presentan un lugar desangelado, sin vida, dónde todo parece estar en su sitio pero carece de vitalidad. Solamente el sonido parece apuntar algo distinto, el oleaje rompe con la armonía del espacio silencioso y hierático.

En el segundo 17 escuchamos unos pasos y vemos a una mujer andando a través del reflejo de un espejo. Casi cómo si de un fantasma se tratase, nos la presentan de manera indirecta a través de un espejo, un reflejo, potenciando así una primera idea de que el espacio condiciona a los personajes. El plano siguiente sigue en la misma línea. Por fin vemos al personaje, observando detenidamente el espacio que le rodea, pero lo vemos a contraluz, convertido en una sombra. El oleaje adquiere una dimensión expresiva, parece indicar que algo se está moviendo en el interior de la mujer. Después de recorrer el espacio con calma, la mujer sube por unas escaleras y se acerca en plano general a una ventana. Vemos a tres niñas jugando con una pelota en la orilla de la playa. Posteriormente, por primera vez, podemos ver el rostro de la mujer en la parte derecha del encuadre con cierta claridad.

El siguiente plano puede descolocar un poco, vemos a otra mujer, Diane Keaton, en la parte izquierda del encuadre, mirando también a través de una ventana, no sabemos dónde está exactamente, ni quién es, pero nos encontramos a unos personajes que parecen estar inmersos en un estado de reflexión y melancolía.

Finalmente pasamos a ver a un hombre, también de espaldas, mirando por una ventana. A diferencia de las dos mujeres, el hombre está en lo alto de un edificio. El ángulo de cámara nos permite ver lo que está observando el personaje pero a la vez nos da una visión incompleta del personaje. La voz en off que escuchamos a continuación nos empieza a esclarecer las dudas planteadas en las silenciosas imágenes iniciales.

A través del montaje paralelo y del cabalgamiento sonoro de la voz en off, escuchamos la voz del personaje mientras vemos otras imágenes dónde él no aparece, nos enteramos de que las dos mujeres son las hijas de éste y leemos que las imágenes de las niñas jugando en la orilla de la playa eran un flashback de la infancia de éstas.

Los tres personajes están frente a una ventana, con la mirada puesta en su pasado. El gesto que hace el personaje de Diane Keaton tocando la ventana, parece expresar el sentimiento de estar reviviendo momentos pasados, con el pensamiento posiblemente también puesto en aquellos días que pasaban en la playa.

La voz en off también hace referencia a lo expresado en las imágenes iniciales dónde veíamos los espacios interiores vacíos, vacío que también sienten los personajes en sus interiores.

Escrito por Xavier G. Selma